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El gobierno se adhiere a dos acuerdos clave en la OMC, ¿qué implica este paso?

La administración de Nicolás Maduro declaró en la reunión ministerial de la Organización Mundial del Comercio que iniciará el proceso para acatar los acuerdos que facilitan el comercio internacional y la inversión extranjera.


Víctor Salmerón


OMC Reunión Ministerial de Abu Dabi

Abu Dabi reunión ministerial OMC


Dos semanas atrás en Abu Dabi, en la reunión ministerial de la Organización Mundial del Comercio (OMC), Johann Álvarez, viceministro para el comercio exterior, explicó que el gobierno quiere “mejores condiciones de acceso de mercados” para las exportaciones no tradicionales e incentivar la inversión extranjera.


Inmediatamente mencionó el “Acuerdo de Facilitación del Comercio, al cual nos estamos adhiriendo en esta conferencia ministerial” y agregó que también “Venezuela se adhiere a la iniciativa conjunta sobre facilitación de inversiones para el desarrollo”.


El Acuerdo multilateral para facilitar el comercio está vigente desde 2017 y había sido ignorado por el gobierno. La idea es que al disminuir los plazos y los costos para exportar e importar, los países ingresan con facilidad a cadenas de producción mundial y evitan quedar fuera de buena parte del comercio global.


A través de reformas para reducir los trámites burocráticos, armonizar los requisitos en las aduanas y modernizar procedimientos, se busca transparencia, eficiencia, eliminar la corrupción y que el comercio sea simple, veloz y rentable.


La OMC estimó que los países menos desarrollados pueden disminuir sus costos para el comercio en 14,5% con el Acuerdo, aparte de beneficios como aumento de las empresas que exportan por primera vez y mayor crecimiento de la economía.


El Acuerdo se implementa por etapas y existen mecanismos para que los países menos desarrollados, como Venezuela, reciban asistencia técnica bajo la supervisión de la OMC.


Formalmente aun el gobierno venezolano no ha ratificado el Acuerdo mediante el procedimiento previsto en la OMC, está por verse en cuánto tiempo concreta este paso.


La inversión

Los países están obsesionados con la idea de atraer inversión extranjera directa. Cuando empresas con capital, tecnología y capacidades adquieren una participación importante en compañías locales o inician operaciones con una visión de largo plazo, aumentan la productividad, el empleo y la riqueza.


El Acuerdo sobre Facilitación de las Inversiones para el Desarrollo, respaldado por más de 120 países en la reunión ministerial de la OMC, busca incrementar el flujo de la inversión extranjera con medidas prácticas para mejorar el clima de negocios.


Si bien el flujo de inversión extranjera pasa por condiciones como tamaño del mercado, calidad de la infraestructura y crecimiento de la economía, que no se logran de inmediato, también necesita reglas apropiadas, acompañamiento y promoción, justamente los aspectos en que se centra el Acuerdo de la OMC.


Las cuatro áreas principales a trabajar son transparencia, trámites administrativos, regulación y sustentabilidad. Se busca que los países faciliten la información y apliquen herramientas para reducir los lapsos en aspectos como autorizaciones, apelaciones y revisiones periódicas.


Además, el Acuerdo contempla crear un foro para impulsar las mejores prácticas, medidas anticorrupción y una conducta empresarial responsable. Está previsto un mecanismo de evaluación de las necesidades de cada país para que reciban asistencia técnica.


Si bien las negociaciones han finalizado está pendiente un aspecto crucial: integrar el Acuerdo al reglamento de la OMC, algo que necesita el respaldo de los 164 miembros.


Como el Acuerdo no impone obligaciones a los no participantes, pero les permite beneficiarse de lo que hagan los países que lo respaldan, se estima que no habrá mayores inconvenientes.


Fuera del radar

Johann Álvarez afirmó en Abu Dabi que “el interés de invertir en Venezuela se evidencia en la concreción de numerosos nuevos proyectos en diversos sectores, a través del Centro Internacional de Inversión Productiva”.


Por ahora se desconocen los detalles de estos proyectos, pero en los últimos 25 años Venezuela ha estado en los últimos lugares de América Latina en cuanto a captación de inversión extranjera directa.


OMC reunión interministerial de Abu Dabi delegación de Venezuela

Johann Alvarez en la OMC


En 1999, el primer año del chavismo en el poder, el principal arquitecto del modelo económico del socialismo del siglo XXI, Jorge Giordani, afirmó que “vamos a quitarnos a sombrerazos los inversionistas”; pero el resultado no fue el esperado.


La economía controlada y con expropiaciones dejó pasar el tren. Datos de la Cepal precisan, por ejemplo, que entre 2004-2008 Venezuela captó inversión extranjera por 6 mil millones de dólares, una cifra enana comparada con los 39 mil millones de Colombia y los 17 mil millones de Perú.


Los flujos de inversión se redujeron aún más a medida que las demandas de compañías extranjeras, expropiadas en el mandato de Hugo Chávez, comenzaron a aglomerarse en el Centro Internacional de Arreglo de Diferencias relativas a Inversiones (Ciadi).


Tras la muerte de Hugo Chávez, Nicolás Maduro ha permanecido en la presidencia. En 2013 obtuvo una cerrada victoria y en 2018 se reeligió en unas elecciones cuestionadas por la Unión Europea, la mayoría de los gobiernos de América Latina y Estados Unidos, que aplicó sanciones.


A partir de 2014 el país se hundió en recesión e hiperinflación. La Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (Unctad) indica que entre 2019-2021 en Venezuela hubo inversión extranjera negativa: lo que salió superó a lo poco que ingresó.


El informe sobre las inversiones en el mundo de la UNCTAD estima que en 2022 hubo inversión extranjera por 941 millones de dólares, mientras que en Colombia, por ejemplo, el monto fue de 17 mil millones de dólares.


Inversión Extranjera Directa Venezuela 2022 UNCTAD

Fuente UNCTAD


Uno de los aspectos a tomar en cuenta es que la Ley de Inversión Extranjera Productiva, vigente desde 2017, tiene una serie de regulaciones que de acuerdo con empresarios consultados no ayudan al país.


Por ejemplo, la ley indica que “en casos de fuerza mayor o situaciones económicas extraordinarias” el gobierno puede impedir la repatriación de entre 60-80% de las utilidades de las empresas.


Además las empresas deben firmar un contrato de inversión, sobre el que no hay mayores especificaciones, con un organismo público y tienen prohibido otorgar donaciones o aportes a organizaciones no gubernamentales o asociaciones civiles “sin el consentimiento del órgano o ente competente”.


La tarea

Litsay Guerrero, experta en integración económica, explica que el país necesita “repensarse y reformar su marco normativo y mejorar el entorno de negocios. Podrías tener una ley muy buena y sin esto no vas a atraer mayor inversión”.


“Necesitas servicios e infraestructura que habiliten las actividades económicas, abordar el tema institucional y reconocer que nuestro tamaño de mercado no es el de antes y por tanto nuestra oferta para promover al país tiene que cambiar”, agrega.


Resume que “para un inversionista extranjero los puntos principales son: marco regulatorio claro, características del mercado, el tema institucional y saber, en caso de tener inconvenientes, cómo me respaldan y cómo debo hacer las cosas”.


Un tema relevante es “qué tan abierto está el país con el resto del mundo. Si tienes un proyecto para el mercado local y la exportación, por ejemplo, ¿puedes exportar en mejores condiciones desde Venezuela que desde Colombia que ha hecho nuevos acuerdos y está en la Alianza del Pacifico?”, dice Litsay Guerrero.


Profundiza en este aspecto y explica que "salvo el acuerdo bilateral con Colombia de protección de inversiones y otro con Turquía, los acuerdos comerciales vigentes de Venezuela son de los años 80 y hay una gran cantidad de aspectos en los que el resto de los países han avanzado con sus pares”.


“En este sentido nos hemos quedado en la prehistoria, a lo que se añade que al país le cambió su estructura productiva y muy probablemente las ventajas para la exportación o para la importación no se adaptan a la realidad de hoy”, dice Litsay Guerrero.


La lista de problemas también incluye la inestabilidad macroeconómica. Aunque se ha desacelerado Venezuela sigue teniendo una inflación muy alta, una economía que tras una larga recesión se estabilizó en el foso y que tiene restricciones para el crédito bancario.

 


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X: @vsalmeron




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